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Venezuela y los Tiempos de Macondo

 

Venezuela y Macondo

Saqueo, hambre y enemigo principal

El asunto del saqueo viene tomando cuerpo de manera acelerada. Muy a pesar de lo cual, se siguen oyendo voces que prefieren que los gringos se lleven las riquezas a que los chavistas se las roben. No sacan bien las cuentas; sobre todo, no sacan la cuenta de cuánto falta para cubrir el presupuesto de gastos desde que llegaron los gringos, a pesar de que ya se producen más de 200 mil barriles diarios en relación con diciembre de 2025. Por lo que, a momentos, dicen que antes tampoco llegaba nada y los chavistas se lo robaban todo.

En todo caso, el simplismo no puede sustituir a la realidad. A los chavistas debíamos derrotarlos los venezolanos de la manera en que se configurara la vía. Es un asunto de autodeterminación, de soberanía nacional.

Los gringos no venían por Maduro para derrotar y desalojar la dictadura ni para liberar a los presos políticos. Venían por el país, por sus riquezas y por la baratura de sus obreros. Para nada los inspiraba idea noble alguna.

El rostro humano

Ponerle rostro humano al nuevo episodio de la tragedia es importante, aunque doloroso. Más allá de los números hay humanidad. Se multiplicarán el hambre y la desnutrición infantil. La calidad de la educación y de los servicios públicos verán un deterioro mayor al ya alcanzado.

Si tomamos la referencia histórica de países convertidos en factorías, el presente es apenas un asomo. El futuro nos depara grandes calamidades sobre las cuales se levantará una poderosa fuerza capaz de expulsarlos.

La vida de Venezuela con los gringos será —guardando las proporciones— como regresar a las minas del Potosí. Ponerle rostro humano a la explotación y muerte de 8 millones de indios en esa mina, según Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina, se puede apreciar en las pinturas de Guayasamín sobre las mitas mineras, así como Siqueiros plasmó en El grito el dolor causado por la Guerra Civil Española o Picasso en el Guernica. Ya tendremos nuestros pintores, poetas y novelistas que narrarán el sufrimiento que es la continuación más profunda del dejado por el chavismo.

García Márquez, en la literatura, es referencia obligada en este sentido. Venezuela es Macondo; aunque, a diferencia de ese pueblo de la imaginación y la realidad que encarna las secuelas de la factoría bananera, el olvido no será posible. Tampoco la lluvia lavará la desgracia dejada por la tenebrosa United Fruit Company. Nosotros mismos lavaremos la que dejarán las petroleras y mineras de los gringos.

La inversión directa e indirecta

Pero eso no pasa por la mente de quienes afirman que las inversiones, a la larga, traerán crecimiento. Esa perversa lógica del capital, ideologizada por los economistas burgueses, ve bondades donde hay saqueo que afianza la condición colonial venezolana y su papel en la división internacional del trabajo. La inversión supone la transferencia de plusvalía al inversor. Si las condiciones le permiten una plusvalía muy superior a la que obtiene en su nación de origen, lo aprovecha de manera extrema, que es el caso que nos ocupa. Esa transferencia implica un traslado de riqueza a otra economía (la del inversor), así como una merma de la propia. Por lo tanto, se traduce en una disminución del presupuesto de ingresos y un deterioro en las condiciones de reproducción de la sociedad.

China logra su desarrollo sobre esta base. Pero, tratándose de un proyecto imperialista por la hegemonía mundial, se basó en el sudor y la sangre de los trabajadores para cumplir con la demanda del inversionista, mientras se quedaba con una proporción que también fue capitalizada en suelo chino. De lo grande que era —y sigue siendo— la plusvalía extraída, alcanzaba para ambas partes. La fuerza de trabajo china, sobreexplotada durante décadas, garantizaba con su baratura el desarrollo del país, mientras brindaba una elevada cuota de ganancia al inversionista. El proceso de acumulación capitalista con esas inversiones adquiere un desarrollo inusitado gracias al sentido nacional e imperialista chino.

Sin embargo, el camino socialista pudo haber brindado un desarrollo aún mayor sin llevar a cientos de millones de obreros chinos a la mayor calamidad. Un ejemplo gráfico al respecto es la muerte de miles de obreros en la fase inicial de tres décadas de refinación de tierras raras, lo que a su vez impulsó el fenómeno de los "pueblos del cáncer". El despotismo asiático de siglos alcanzó toda su profundidad en todas las áreas como base de una industrialización forzada, encaminada a llevar a China a la hegemonía mundial.

No es el caso venezolano ni el de los países débiles y dependientes. Las limitaciones al desarrollo encuentran en la división internacional del trabajo su grillete. Los nexos de dependencia, que anulan en buena medida el sentido nacional, conducen a la burguesía a ser socia menor del gran capital. Acá son grandes capitalistas, pero subalternos en su relación de dependencia financiera y tecnológica con el capital estadounidense y europeo, principalmente.

Pero los incautos economistas y políticos de la burguesía no sacan bien las cuentas. La nueva ley de hidrocarburos viene acompañada por una deuda cuyo cálculo se desconoce y, en la negociación, los venezolanos contratan a una empresa estadounidense como garante propia de la transacción. Calixto Ortega y compañía parece que no saben mucho de matemática financiera, o asumen que en Venezuela no hay economistas, estadísticos y actuarios que sepan de eso. Prefieren a la empresa gringa. Coloquialmente, la gente dice que eso es como poner a una hiena a cuidar la carne. Se dice que la deuda alcanzará los 240 mil millones de dólares, aunque cálculos más conservadores la ubican entre 140 y 180 mil millones. A esto se suman los nuevos compromisos con el Fondo Monetario Internacional, los cuales, según se anuncia, superarán los diez mil millones más.

Algunos sacaron cuentas y levantaron un tantico la voz. Con todo, saludamos que se hayan percatado de que ese camino es en extremo peligroso y puede llevar a una crisis que pondrá en peligro el orden imperante.

Y es que la mengua en el ingreso petrolero y minero, hasta ahora administrado por los gringos, no alcanzará siquiera para honrar los compromisos adquiridos e impuestos. Mucho menos alcanzarán los recursos para cubrir el presupuesto de salud, educación y vivienda, entre otros servicios, así como para el salario de quienes dependen del Estado en todas sus instituciones.

Alguna vez dijimos que «ahora el petróleo eres tú». Se extiende este principio, pero con más profundidad y mayores limitaciones. La caída en la capacidad de demanda hace que el IVA no sea una fuente muy garante para cubrir el presupuesto de ingresos, por lo que se adquirirán nuevos compromisos. Esto es: al saqueo y a la deuda que merman el uso de recursos para la gente, se le agregan nuevos compromisos que comprometen aún más el futuro de Venezuela.

Pero la perspectiva es revolucionaria 

La emigración se hará más patente. La búsqueda de alternativas afianzará la condición migratoria que ha adquirido el venezolano. La esperanza que guardaban millones de familias por el regreso de los suyos fue cancelada. Mientras tanto, las remesas se convierten en un aporte importante para el fisco nacional, pues parte de esos recursos se transforman en IVA; esa parte que sustituye el ingreso mermado de la renta petrolera y minera.

Ante estas circunstancias, el futuro venezolano se hace cada vez más sombrío y se frena el desarrollo de las fuerzas productivas hasta límites extremos.

Con todo esto, los economistas dicen muy poco en relación con este panorama; los políticos de los partidos burgueses, menos. Su preocupación mayor es la candidatura en uno u otro estado, las alcaldías, el padrón electoral…

Los gringos avanzan sin resistencia alguna, aunque el descontento y la vinculación de los problemas de la gente con el saqueo ya comienzan a prender. Nadie se explica que aumente la producción petrolera y se mantengan los mismos salarios, el mismo deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos, de la infraestructura educativa y del salario.

Los gringos administran los recursos de Venezuela con base en sus intereses. El sometimiento es total. De eso la gente ya comienza a percatarse. Los políticos burgueses no; siguen preparando las elecciones y promoviendo candidaturas. Sin embargo, es cada vez más difícil esconder el saqueo y sus consecuencias en el pueblo.

Eso del «enemigo principal», por momentos, no es fácil plasmarlo. Son muchos sus socios enanos y sus piezas de cambio en todas las instituciones, cuyo espíritu crítico y patriótico ha sido anulado hace tiempo. El odio al chavismo se hace cortina de humo frente a los gringos, pero la realidad también comienza a develarse.

La política revolucionaria debe hacerse presente hasta incidir en ese despertar que ya comienza. Las condiciones de vida se convierten en la principal propaganda contra los gringos y su dictadura. Hay que meterse en las masas; somos parte de su vida misma. Promover asambleas en todos los espacios donde se debata la coyuntura venezolana es una tarea impostergable. Las movilizaciones se harán presentes y el movimiento espontáneo cobrará protagonismo. Esta circunstancia debe ser aprovechada, aun a riesgo de la propia vida; pero bienvenida sea, ya que se va anunciando con este despertar una lucha a muerte contra el imperialismo y sus socios por la independencia nacional.

Groucho Marx

16 de octubre de 2026


 


          Un lunes 4 de octubre de 1982

Se apaga una luz, nace un relámpago

 

Hace 44 años ocurrió la Masacre de Cantaura. La vida de veintitrés (23) combatientes fueron apagadas en un enfrentamiento muy desigual contra fuerzas combinadas de aire y tierra del ejército, la aviación y los cuerpos de seguridad del Estado. De los 23 fallecidos, más de 11 mostraban “tiros de gracia” en la nuca, lo que evidenciaba que fueron ejecutados luego de estar heridos o ser apresados, contraviniendo las más elementales normas de guerra estipuladas en el Pacto de Ginebra. Los efectivos de los cuerpos de inteligencia del Estado —DIM y Disip, especialistas en tortura y tratos crueles a los prisioneros— se encargaron de aplicar esa operación exterminio. Conducta criminal que contrasta totalmente con la ética revolucionaria mostrada por uno de los grupos de guerrilleros que lograron sortear el cerco y detuvieron a cuatro soldados, a quienes se les respetó la vida y fueron liberados sanos y salvos, luego de que la escuadra de sobrevivientes los hubo desarmado y se encontraban fuera del peligro.

 

El principal destacamento del Frente Guerrillero Américo Silva (FAS) estaba en preparativos para realizar una acción propagandística y de recuperación de recursos. Había concentrado una cantidad de efectivos importante, para ser una guerrilla en terreno de los llanos. Se trataba de la toma de la población de Cantaura. Habían ubicado su campamento base en las cercanías de esa ciudad, en un lugar conocido como Los Changurriales del Morocho Evans.

 

Debemos recordar que el FAS hace su primer aparición pública el 14 de agosto de 1977, en una acción que permitió la liberación de 13 presos políticos que estaban recluidos en la cárcel de La Pica, en Monagas. Dicha operación fue planificada, dirigida y ejecutada por Bandera Roja y llevaba el nombre de Vicente Contreras Duque, para homenajear al dirigente nacional del partido que un año antes había sido asesinado en el estado Bolívar, en un sector rural conocido como “Las Pavas”.

 

Los principales mandos del Frente Guerrillero Américo Silva (FAS) estuvieron entre los caídos. El primer comandante Roberto Rincón Cabrera —“El Catire”—, Enrique Márquez Velásquez, Rosa Emperatriz Guzmán, Sor Fanny Alfonzo, Carlos Jesús Hernández, Carlos Sambrano, Antonio Echegarreta, Mauricio Tejada, José Miguel Núñez, Nelson Pacín, Diego Alonso Carrasquel, María Luisa Estévez, Euménides Gutiérrez, Carmen Rosa García, Beatriz Jiménez, Baudilio Herrrera, Eusebio Martell, José Isidro Zerpa, Julio César Farías, Hildemar Morillo, Luis Gómez, Jorge Luis Becerra y Rubén Castro. Jóvenes que se habían curtido en sus primeras luchas en liceos y universidades, en centros fabriles, en caseríos y en escuelas públicas.

 

Provenían de distintas regiones del país, desde Táchira y el Zulia, hasta Sucre y Bolívar, pasando por el centro norte-costero. Congeniaban su profundo sentido revolucionario con una práctica que buscaba formación y educación para ser más eficaces en la organización del pueblo para luchar por los cambios que Venezuela requería.

 

El gobierno del socialcristiano Luis Herrera Campíns había ordenado matar en la cuna el embrión insurreccional que renacía en las montañas del Oriente. Le había tocado gobernar en un tiempo en el que comenzaba la retracción de la economía nacional. Ya había pasado el enorme boom petrolero de la década de los 70, que en definitiva fue un festín de corrupción y dilapidación del erario nacional, y que había significado un colosal enriquecimiento en breve tiempo de sectores de la oligarquía venezolana. De ese jolgorio financiero de putrefacción y despilfarro, nacieron los nuevos grandes millonarios conocidos como “Los Doce Apóstoles”, que giraban alrededor del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

 

Desde comienzo de los 80, en las filas de Bandera Roja se analizaba la debacle que ya se veía venir sobre los gobiernos del bipartidismo y que luego (en 1983) se evidenciaría plenamente en el llamado “Viernes Negro”, donde comienza la devaluación del bolívar y a tomar un descomunal peso  en el presupuesto nacional la creciente deuda externa. Pese a más de un lustro con exorbitantes ingresos de petrodólares al fisco —en los tiempos de “ese güisqui está barato, dame dos”, o “voy a almorzar a Miami y vuelvo más tarde”—, al pueblo trabajador sólo le tocaron las migajas y las sobras de tremendo derroche.

 

Un dato relevante que se tomó en consideración —proveniente de los informes del Banco Central— , fue que entre 1978 y 1982 la distribución de la riqueza se había invertido en detrimento del trabajo de una manera bárbara. La alícuota que correspondía al trabajo, grosso modo, había pasado de 65 % a 45 %, mientras que lo correspondiente al capital había subido de 35 % a 55 %. Comenzaba el deterioro de todo el sistema de seguridad social y a declinar un conjunto de reivindicaciones que estaban asociadas al salario y sus incidencias en otros proventos que beneficiaban al trabajador y a su familia, en particular las prestaciones sociales.

 

Basados en esos análisis y en las principales tendencias a que apuntaban las circunstancias, Bandera Roja se dispuso a prepararse para la posibilidad de que se presentase una situación revolucionaria que exigiera cambios de mayor significación que la rotación electoral entre adecos y copeyanos. Sus principales esfuerzos los puso en el levantamiento de un fuerte y amplio movimiento de masas —en la clase obrera, en los sectores campesinos, en la intelectualidad, en el movimiento estudiantil y universitario— que estuviera firmemente anclado en las luchas reivindicativas, pero que a su vez abriera la conciencia en vastos sectores de la población sobre la necesidad de ruptura de las cadenas imperialistas que impedían que el país lograra un verdadero desarrollo nacional de sus capacidades, y un mejor uso de sus riquezas nacionales para apuntalar una revolución industrial y una mecanización acelerada de nuestra producción agrícola.

 

Dentro de esos análisis, las tareas que se le encomendaban a los destacamentos guerrilleros del FAS —ubicados en el Oriente del país, además de sus expresiones urbanas— consistían en promover la organización social y política del campesinado y de los productores del campo, y adicionalmente contribuir a atender los problemas de sostenimiento de las campañas de propaganda y de educación hacia el pueblo. Además, pese a sus dimensiones, eran una luz referencial ineludible que indicaba a los venezolanos que sí se podía transformar nuestra sociedad hacia una verdadera independencia asentada en una próspera justicia social. Su rol era el de apuntalar lo que considerábamos esencial: la irrupción de las masas populares organizadas con formas de expresión muy variada, desde la participación en los eventos electorales hasta la conformación de órganos de resistencia y defensa ciudadana como base para alimentar el espíritu subversivo e insurreccional.

 

En estas más de cuatro décadas, los revolucionarios venezolanos hemos rendido homenaje a la valentía de esa camada de jóvenes que ofrendaron sus vidas en aras de un ideal libertario. La luz que fue apagada se ha convertido ahora en un relámpago que alumbra los senderos libertarios, hoy más que nunca necesarios por el retroceso gigantesco que ha sufrido Venezuela, al convertirse en un enclave colonial al servicio de los intereses imperialistas de Estados Unidos y con la existencia de una ficción democrática no encarnada en el vivir cotidiano de los venezolanos de a pie.

Oswaldo Arena Palencia

Oswaldo Arenas

 

Oswaldo Arenas Palencia  (Alejandro) 

Oswaldo Arenas Palencia, nació 18 de agosto de 1957, en Caracas, era uno de los doce hijos  de Juan Arenas y Celia de Arenas.

Oswaldo, se incorpora a la lucha revolucionaria a comienzo de la década de los 70 como militante de Bandera Roja, donde se integra en las luchas estudiantiles y comunales, posteriormente trabajó como maestro en el estado Miranda y luego se traslada a Ciudad Guayana donde integra y es cofundador del Sindicato Único del Magisterio (SUMA) y se convierte en Dirigente del SUMA en Ciudad Guayana, estado Bolívar, como sindicalista respalda y organiza las luchas de los trabajadores de la zona de El Hierro, entre ellas, las de las empresas Erickon, Williams Shoes, Cartones de Venezuela. También escribía artículos para Diarios locales destacándose como defensor de DDHH, artículos que usaba para la agitación y la denuncia contando entre ellos una columna dedicada a la Masacre de Cantaura en 1982

Su compromiso con la emancipación obrera lo llevaron a enfrentar la sangrienta represión de la falsa democracia representativa proyectada por los partidos de turno, una época esta de mucha represión y donde la militancia de revolucionaria en Venezuela fue objeto de persecución, tortura y exterminio. Oswaldo, lejos de acobardarse profundiza su accionar político, pasa a la clandestinidad y desde allí se enfoca en la organización de masas.

Es detenido el 8 de junio de 1983 durante el gobierno de Luis Herrera Campins en una emboscada destinada a detener y cercar a miembros del Comité Político de Bandera Roja en el estado Bolívar realizada por efectivos del DIM (Dirección de inteligencia militar) y la DISIP (Dirección General Sectorial de Inteligencia y Prevención)  en San Félix, es trasladado al Centro Penitenciario de Oriente, mejor conocido como la «Cárcel de la Pica», entre las causas de su detención figuran su participación destacada en el sindicato SUMA, su militancia clandestina en Bandera Roja y su participación en las tareas de apoyo en la Fuga Histórica de La Pica de 1977   conocida como la "Operación Vicente Contreras Duque", En este operativo, 13 líderes de Bandera Roja (BR) lograron escapar de la Cárcel Nacional de La Pica.

El 8 de agosto de 1983, a dos meses de su detención se realiza una supuesta requisa matutina a las 5 de la mañana llevada a cabo por el DIM, La DISIP y la GN con la excusa de buscar un túnel de escape en los calabozos, encontrando la entrada del túnel que para el momento estaba bastante avanzado y que había soportado varias búsquedas por parte del personal militar, según testigos los organismos usaron el túnel como excusa ya que al entrar a los calabozos disparaban sin mediar palabras, Oswaldo recibe un disparo de arma de alta potencia en la espalda con salida por su abdomen lo que le causo una penosa agonía, falleciendo posteriormente, junto a el otros 11 detenidos fueron heridos pero todos salvo Oswaldo sobrevivieron a sus graves heridas.

Cabe destacar que la muerte de Oswaldo generó fuertes protestas y solidaridad nacional, incluyendo una huelga de hambre iniciada el 11 de agosto de 1983 por 22 presos políticos en el Cuartel San Carlos, mediada posteriormente por el cantante Alí Primera

Hoy recordamos su historia, su nombre, su gallardía revolucionaria como la historia de alguien que luchó por la emancipación de la clase obrera contra toda forma de dominación imperialista y de opresión social, un verdadero ejemplo de Vanguardia... Hasta la victoria Siempre... Honor Y Gloria

Caracas - Venezuela    Septiembre 2026.

Quieres conocer la Historia de lucha del Partido Bandera Roja lee; Breve Sinopsis del partido Bandera Roja si necesitas conocer la posición de Bandera Roja en el Contexto político actual puedes leer; Acuerdo Factoría

BANDERA ROJA Acuerdo Factoría

 





Análisis político y coyuntural sobre la imposición imperialista

 

A todas luces no es un acuerdo. Es una imposición a un país para saquearlo. Está inscrito dentro de la condición de factoría a la que ha sido sometida Venezuela.

Como factoría petrolera fue definida por autores como Salvador de la Plaza y los economistas y sociólogos de raíz marxista en el siglo XX, en Latinoamérica y varios países del mundo. Forma parte del acervo de Bandera Roja para definir su política en sus inicios y herramienta que siempre debe estar presente a la hora de analizar nuestra historia.

Más allá de las cuestiones políticas, de la táctica y análisis de coyuntura, estamos obligados a ir a la cuestión desde un punto de vista científico, antes que nada. Como es de suponerse no debe haber concesión alguna a quienes analizan las cosas desde una perspectiva proimperialista y de ese sentido común propio de la oligarquía financiera, que propagan los economistas, como eso de lo favorable de la inversión por venir.

Se trata de una evidencia muy clara de lo que hemos alertado. Una factoría se resume en la adquisición de materia prima a precio de costo y la conversión del país a saquear en apéndice de su mercado interno. Es una transferencia neta de plusvalía. El “acuerdo” lo dice en uno de sus acápites al establecer que:

“Derechos de Compra y Comercialización:
20% de compra garantizada al costo: EE. UU. Obtiene el derecho de comprar el 20% de la producción directamente al costo de extracción (estimado entre $42 y $56 per barril).
Derecho de Tanteo (Primera Opción): EE. UU. Conserva el derecho de primera opción sobre el 80% restante de la producción antes de que NABEP pueda vender a terceros.
Supervisión de Gobernanza: Incluye derechos de veto de EE. UU. Sobre decisiones clave de la junta directiva”.

Muy claro el asunto. Establecida la entrega a través de una empresa de maletín, la factoría supone precisamente eso. Adquirir a precio de costo. Saquear. Bajo el dominio pleno que les permite el derecho a veto.

La acumulación originaria de capitales marca el inicio de esto que será una tendencia en todo el desarrollo capitalista. Es dominante y aparece de manera contundente cuando la acumulación capitalista demanda de más materias primas y de menor precio en medio de las pugnas interimperialistas. Es un asunto orgánico. Sobre todo en condiciones de competencia entre potencias capitalistas. De allí que, cuando Marx señala en el tomo I, capítulo XIII, de El Capital, que: “La expansión de las industrias en la metrópoli dependía de la transformación de la India en una gigantesca factoría agrícola proveedora de materias primas para los telares mecánicos ingleses.»

Por lo que no se reduce su realización solamente al periodo de acumulación originaria. Es más, ya pasada la acumulación originaria, Inglaterra mantiene el dominio sobre India y otras factorías en más de 50 países.

La demanda de Estados Unidos de materia prima barata y abundante, así como mercados y fuerza de trabajo barata, lo lleva a producir este enclave de manera acelerada. Es lo que le permite elevar su composición de capitales sin que se afecte de manera significativa la caída de su cuota de ganancia.

Aun así, difícilmente pueda alcanzar la competitividad china. Por lo que la acción bélica no se reducirá a Venezuela y a estos episodios.

La economía y la política

Ahora bien, la parte política no supone que debamos hacer concesiones teóricas. Además, debemos articularla a la economía. Que haya ignorancia o no, lo importante es ubicar que no basta con la mera denuncia del saqueo sino de la definición de la condición que ha adquirido el país y la superestructura que buscan erigir y su combate a muerte. Ya cuentan con leyes que les permiten esa perspectiva. Los chinos adelantaron algo en la materia, orientando claramente las leyes antibloqueo y de zonas económicas especiales. Seguro los gringos las aprovecharán para usarlas en la perspectiva de la Venezuela factoría.

Los partidos burgueses, contando con la palanca de los economistas, aplauden el tal acuerdo, pero se oponen solamente por su condición ilegítima. Este asunto de la legitimidad se inscribe en esa corriente que le brinda primacía a lo formal frente a lo objetivo. El fetiche de la Legitimidad. Cuando nada de lo hecho desde el 3 de enero en adelante es legítimo. Es bélico. Es el resultado de un acto de guerra. De la violación de la soberanía y la autodeterminación. Pero los partidos burgueses ven las cosas a favor de los gringos y andan a la espera de su orientación.

Incluso desde posiciones de izquierda y hasta revolucionarias, no solamente se meten en eso de lo ilegítimo y constitucional, sino que lo ubican como un asunto prioritario. Hasta le brindan la misma potencia totémica como salida a la crisis y las adecuaciones como la que analizamos.

Pero los gringos como que no están muy angustiados por ese asunto.

Desde hace mucho se citan hasta a personalidades gringas, diputados, partidos políticos, empresarios y demás, indicando que mientras no haya legitimidad no invertirán. Pensando en que habrá inversiones con arreglo a lo jurídico.

Pero sucede que los gringos no tienen planteado invertir en Venezuela que no sea en petróleo, minería y una que otra maquila. Invertirán sí, en la instalación de una red de importadores de baratijas, agro y rubros que les excedan y busquen mercados. Es que la factoría no es solamente extracción, también es convertir un mercado en propio.

Pero lo cierto es que estamos en presencia del más vil acuerdo lesivo al interés del país y sus pobladores. Pero hay quienes calculan cuánto le queda a Venezuela. La máxima de que es mejor ese acuerdo que dejar el petróleo en el subsuelo prende. Es un sentido común pedestre que no ubica lo que significa en términos de la merma de los ingresos y la pérdida de soberanía sobre los recursos naturales. Un barril a 46 en vez de un barril a 80 hay una diferencia sustancial. Cuando se paga a precio de costo se reduce el ingreso. Aumenta la producción y disminuye el ingreso. Eliminación de la renta de suelo.

En medio de esta imposición cargan una deuda que tampoco es condenada por los factores burgueses y sus economistas. Unos 240 mil millones de dólares que serán cancelados con lo que quede del petróleo. Esto es, lo que quede de renta será destinado al pago de deuda con los gringos. Los 102 mil millones de deuda que le asignan a PDVSA serán cancelados con esa parte del petróleo. Aunque esta empresa, otrora de las más grandes del mundo, tiende a desaparecer.

Los gringos manejan el Banco Central de Venezuela. El presupuesto de ingresos y gastos, así como las perspectivas económicas. Somos un país sometido.

Una motivación más para asumir una política antimperialista. El enemigo principal. Sus títeres al frente del Estado venezolano. Aquellos que cacarearon la categoría de Estado fallido deberían pronunciarse de nuevo. Ese invento de los yanquis para tener la patente para invadir al país que quieran, ahora, según su propia definición, deberían decir que Delcy y sus secuaces representan un Estado fallido que debe ser rescatado. Pero no, la dictadura, antes de ropaje chavista, ahora es expresión directa de los gringos.

Salir de los gringos es salir de la dictadura. Amos y siervos deben salir juntos. Hay quienes ven que la fuerza nunca será suficiente como para salir de ambos. Que no confíen en las masas y su poderosa fuerza, no significa que no vean que las contradicciones interimperialistas también brindan una reserva importante. Las luchas de los otros países y pueblos contra los imperialistas yanquis también resumen una reserva estratégica. La crisis sistémica y cíclica de igual manera representan una fuerza erosiva del capitalismo en su fase imperialista.

Por lo que salir del imperialismo supone salir de las expresiones políticas de esa élite que actúa como gerente local de las corporaciones yanquis. Esa que facilita la extracción de materias primas, la repatriación de ganancias y el control por parte de los gringos de los mercados financieros e industriales.

Política

Por lo que la expulsión del ocupante imperialista y el derrocamiento del gobierno títere no son dos tareas separadas, sino dos caras de un mismo proceso revolucionario.

¿Uno primero y otro después? ¿En alianza con quienes se dan codazos para protagonizar la nueva superestructura? A eso deben responder los escépticos y los que hacen análisis metafísicos que niegan lo concreto en su sentido marxista.

La superestructura no se queda en leyes. Abarca todo ese edificio de instituciones, es política, es ideología, es cultura dominante. A ese inmenso edificio debemos enfrentar ubicando las brechas que va dejando, pero confiando en primer lugar en la fuerza de las masas. En las reservas estratégicas. En la alianza de los obreros y trabajadores con los campesinos. Con los sectores medios. Con la intelectualidad. Con las fuerzas patrióticas que irán emergiendo de la sociedad. De sus contradicciones y reservas.

La lucha ya comienza a desarrollarse. Es esa conciencia que comienza a prender en la gente. En los sectores avanzados ya se comienzan a dar muestras para accionar…

Carlos Hermoso,
Secretario general (adjunto) de Bandera Roja
Caracas, 7 de septiembre de 2026

Bandera Roja rechaza el acuerdo que saquea nuestro petróleo y convierte a Venezuela en una factoría gringa

Venezuela convertida en Factoría


UN ZARPAZO HISTÓRICO A LA SOBERANÍA NACIONAL

El reciente acuerdo suscrito entre el gobierno estadounidense y el régimen chavista representa un acto flagrante de colonialismo que aplasta a Venezuela y la afianza como una economía de factoría. La demostración más fehaciente de esta condición a la que someten a Venezuela la encontramos en uno de los apartes del “acuerdo” qué establece que la Compra será: “… Garantizada al Costo: El Departamento de Estado de EE. UU. conserva el derecho de comprar el 20% de la producción al costo de extracción (estimado entre $42 y $56 por barril) para ayudar a reponer la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) y asegurar las líneas de suministro militar”. Pero de resto, con la nueva ley de hidrocarburos se incrementa la producción pero el ingreso no complementa siquiera para el pago de deuda externa. Se repite aquello de: “La expansión de las industrias en la metrópoli dependía de la transformación de la India en una gigantesca factoría agrícola proveedora de materias primas para los telares mecánicos ingleses.»— Karl Marx, El Capital, Tomo I, Cap. XIII, Sección 7.

Con la saña del pirata que cobra un botín, pretenden saquear 65 mil millones de barriles de petróleo, equivalentes a una quinta parte de las reservas probadas del país. Este volumen supera por sí solo la totalidad de las reservas estadounidenses (circa 46 mil millones de barriles) y configura una cesión territorial y económica sin precedentes en la historia de Venezuela, superando el entreguismo de la dictadura gomecista.

SAQUEO DESCARADO Y FLAGRANTE VIOLACIÓN CONSTITUCIONAL

El acuerdo opera bajo el control coercitivo de licencias de la OFAC y la tutela financiera del Departamento del Tesoro estadounidense, violando descaradamente los artículos 12 y 13 constitucionales, que califican los yacimientos de hidrocarburos como bienes inalienables e imprescriptibles del dominio público y prohíben expresamente la enajenación o arrendamiento del territorio a Estados extranjeros.

A través de la concesión a 100 años concedida a la firma North American Blue Energy Partners (NABEP) sobre 17 campos estratégicos en el lago de Maracaibo y la faja petrolífera del Orinoco, Estados Unidos asegura el control directo sobre la propiedad e impide el ingreso de rivales como China y Rusia. Con esta entrega, el crudo pesado venezolano pasa a considerarse reserva de las refinerías de Texas, Luisiana y Misisipi.

DEJAMOS DE SER REPÚBLICA

Este esquema consagra el control de la economía, militar e institucionalmente, por el Estado gringo. El petróleo fluye hacia refinerías estadounidenses y reabastece su reserva estratégica sin que el pueblo venezolano perciba beneficio alguno, empujando al país a salirse de la OPEP e imponiendo a troche y moche la Doctrina Monroe. Comienza a operar sin ningún remilgo el enclave petrolero que no se articula en nada con la economía, ni representa beneficio alguno para Venezuela y los venezolanos.

Mucho se ha dicho acerca de la ilegitimidad del acuerdo por estar firmado por el régimen ilegal y títere. Quienes así claman no denuncian el despojo y el saqueo que representa tal “acuerdo”. Es más, hay algunos que lo celebran porque vendrán inversiones, soslayando el deterioro continuo de las condiciones de vida que tiene la población venezolana, con el creciente aumento de la inflación y la desaparición del salario que sufren los trabajadores. La factoría y el enclave petrolero y minero van acompañados de condiciones que favorecen la sobreexplotación de los trabajadores, para lo que se valdrán de la desregulación y total flexibilización de las relaciones de trabajo impuestas desde hace muchos años por el chavismo.

Este “acuerdo” conduce a un incremento en la producción petrolera pero con menos ingresos en términos relativos y absolutos, por lo pronto. Se anula la posibilidad de que Venezuela obtenga alguna ganancia extraordinaria. La nueva ley de hidrocarburos sumado este acuerdo, así lo determinan. 

UNIDAD NACIONAL CONTRA EL SAQUEO

La denuncia fundamental es que el país deja de ser una república y pasa a ser una factoría. Es un país ocupado, no goza de autodeterminación real. Las decisiones fundamentales no se toman en beneficio de la población local, sino de intereses del imperialismo gringo:

• Saqueo de recursos: la riqueza del país —como el petróleo y otros minerales— se exporta y administra bajo esquemas de dominación del capital estadounidense, bajo licencias que emite la OFAC y el control de los ingresos que realiza el Tesoro de Estados Unidos que niegan el desarrollo interno de Venezuela.

• Pérdida de soberanía: los ingresos y la producción nacional sirven como una simple factoría colonial, sin ninguna posibilidad de toma de decisiones autónomas y un sometimiento total a las directrices del imperialismo.

• Una nueva superestructura adecuada al enclave y a la economía de factoría: la modificación de leyes, como la de hidrocarburos y minas, establece un nuevo esquema para la libre participación del capital, bajo la hegemonía yanqui y el control jurídico sobre las condiciones de explotación, trasladando fuera de la jurisdicción del país los conflictos o acciones jurídicas que se produzcan.

• Parejo a este *acuerdo” imponen los gringos una reestructuración y negociación de una deuda que ubican en alrededor de 240.000 millones de dólares, superando en grande los cálculos previos del mercado que oscilaban entre 150.000 y 200.000 millones. La deuda incluye unos 102.000 millones de dólares en bonos soberanos y de PDVSA. Se articula la imposición de esta deuda con el “acuerdo” petrolero ya que se garantizan los gringos el cobro de una deuda en mucho ilegal e impuesta. El presupuesto de gastos en un gran porcentaje será canalizado hacia esa partida, mientras no aumentarán los salarios ni mejorarán los servicios. Menos habrá para inversión productiva y para la formación de capital fijo.

• Se trata de una estrategia que cuenta entre sus objetivos hacerse de reservas por la vía de la fuerza militar, que permitan cubrir el déficit que se anuncia en el producto petrolero, dada la caída de la producción de petróleo a través de la tecnología fracking. Cada vez más costosa y dañina del ambiente.

RESISTENCIA POPULAR FRENTE A LA FARSA

Bandera Roja siempre ha denunciado la injerencia de los imperialismos yanqui, chino y ruso en Venezuela y ante esta nueva situación no tiene dudas de que las condiciones cambiaron desde el 3 de enero, cuando se produjo la extracción de Maduro a Estados Unidos y se impusieron mecanismos de sometimiento que anularon cualquier autonomía nacional para el manejo económico y político.

Resulta insuficiente denunciar únicamente la ilegitimidad del régimen firmante. Es indispensable condenar enérgicamente el saqueo y el despojo de los recursos de la nación. Quienes celebran este pacto bajo la promesa de “inversiones privadas” soslayan la catástrofe social, signada por la hiperinflación y el aniquilamiento del salario real de la clase trabajadora, sin que hasta los momentos haya habido mejoras desde la invasión de fuerzas estadounidenses e instalación de un gobierno títere como forma de sometimiento a los intereses imperialistas.

Bandera Roja llama a conformar un amplio Frente Antiimperialista que agrupe a las fuerzas patrióticas y populares para combatir esta ignominia. Exhortamos al pueblo venezolano a movilizarse resueltamente en defensa de la soberanía nacional, los recursos estratégicos y el rescate de la democracia, la libertad de los presos políticos, el aumento general de salarios y pensiones, y presionar para que se realicen elecciones presidenciales en lo inmediato.


Comité Político Regional “Jesús Márquez Finol” Bandera Roja Zulia


 También puedes leer  los artículos: Acuerdo Factoría donde te darás un paseo por el análisis político  sobre el acuerdo y Pacto o Entrega en donde puedes hallar datos sobre el esquema de precios que se manejan en el acuerdo petrolero según fuentes oficiales, y si buscar complementar conceptos también puedes leer  La Factoría consolida la perdida de soberanía

¿Pacto o acuerdo? Capitulación y entrega colonial

Saqueo de recursos y entrega Colonial

        

  Existe una frontera infranqueable entre el pragmatismo diplomático y la capitulación incondicional. La diplomacia real exige transacciones tácticas; pero cuando una élite gobernante cede de manera irreversible los resortes de la soberanía energética, fiscal y territorial a cambio de estabilidad política personal, la historia deja de calificarlo como «acuerdo» y comienza a llamarlo vasallaje.

          Bajo la fachada de una supuesta reactivación económica y apertura a la inversión, presenciamos la formalización de un modelo de factoría o enclave comercial. No estamos ante un viraje “geopolítico” pragmático, sino ante el desmantelamiento de la nación para entregar sus recursos estratégicos a una potencia extranjera, transfiriendo el costo total del saqueo directamente al bolsillo del pueblo trabajador.

 La anatomía del despojo: La venta del subsuelo a precio de remate

           El marco de comercialización petrolera pactado —un compromiso proyectado a 25 años por un volumen de 65.000 millones de barriles— representa la liquidación formal del principal activo patrimonial de la República.

          Presentar un esquema que promete un ingreso fiscal líquido para el Estado de apenas $19 por barril a partir de un precio de referencia de mercado de $65 constituye una renuncia abierta a la renta petrolera nacional (OPEP, 2025; BCV, 2025) sobre todo después de entender las aristas del esquema como se presenta en el cuadro a continuación:  


Concepto / Componente

Monto/Barril            

% s/ Ref.

Sustento / Fuente

Precio de Referencia de Mercado           

$65.00

100.0%

OPEP (2025)

OPEX + CAPEX  (Costos de inversion e Infraestructura )      

-$36.00

55.4%

OPEP (2025)

Margen Neto Inversor Extranjero 

-$10.00

15.4%

Contratos Asociados

Renta Fiscal Bruta del Estado     

$19.00

29.2%

TSJ (2020)

Deducción por Deuda / Laudos Arbitrales        

-$3.00  -$5.00

4.6% - 7.7%

CIADI (2023); CCI (2022)

(=) INGRESO EN EFECTIVO PARA EL PAÍS   

$14.00 -$16.00

~23.0%

Ingreso Neto Final

          Lo más grave no es únicamente la brecha fiscal, sino la condición implícita de la amortización de deuda. Una porción sustancial de esos reducidos $19 se deduce directamente en la fuente para saldar laudos arbitrales del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI, Caso No. ARB/07/30 ConocoPhillips; Caso No. ARB/07/27 ExxonMobil) y acreencias por contratos comerciales (Cámara de Comercio Internacional [CCI], 2022). El Estado no sólo entrega el recurso a precio de costo, sino que financia con sus propias regalías la indemnización de las corporaciones petroleras, operando como una colonia que paga tributos por su propia expropiación.

El andamiaje legal del vasallaje: Reformas para el enclave

           Este saqueo energético ha requerido una reingeniería jurídica exprés mediante la modificación del marco normativo (Asamblea Nacional de Venezuela, Gaceta Oficial N° 38.443):

•          Destruye el monopolio estatal primario reservado constitucionalmente a PDVSA, derogando normas históricas sobre bienes y servicios conexos para ceder la gestión técnica, la comercialización y el control operativo a consorcios privados extranjeros (Ley Orgánica de Hidrocarburos, Art. 22 y 57).

•          Reduce discrecionalmente las alícuotas tributarias, bajando la regalía legal del 30% al 16% base e igualando el Impuesto sobre la Renta del sector extractivo al 34% mediante «cláusulas de estabilización» que garantizan inmunidad fiscal a los inversores (Tribunal Supremo de Justicia [TSJ], Sentencia sobre régimen tributario petrolero).

•          Cede la jurisdicción nacional: Las controversias de la industria ya no se dirimen en los tribunales de la República, sino en centros de arbitraje comercial internacional, subordinando las leyes venezolanas al fuero corporativo extranjero (CIADI, 2023; Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Art. 151 vulnerado).

          Se ha configurado formalmente un enclave comercial: fronteras adentro donde el capital financiero goza de protección jurídica absoluta, cero controles ambientales y exenciones tributarias, mientras el país opera como un simple proveedor de materia prima barata. 

La factura interna: Ajuste tributario y asfixia al ciudadano

           La pérdida de la renta petrolera no desaparece de las cuentas públicas; se traslada mecánicamente sobre los hombros de las familias venezolanas. Para tapar el déficit estructural derivado de regalar el petróleo, el régimen ha desplegado un voraz paquete de medidas fiscales e intermediaciones bancarias (BCV, 2025; Instituto Nacional de Estadística [INE], 2025):

•          Reforma Tributaria e Impuestos al Consumo: Al cercenar los ingresos de la exportación corporativa, se aprieta el tornillo del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de las contribuciones sobre transacciones cotidianas. Se exonera al inversionista petro-financiero pero se pecha agresivamente el consumo popular (Gaceta Oficial, Reforma del Código Orgánico Tributario).

•          Aumento en Comisiones Bancarias y Tarifas: El incremento desmedido de los costos por transacciones digitales y comisiones de la banca absorbe el escaso poder adquisitivo de los ciudadanos, encareciendo automáticamente cada bien básico (Sudeban, Resoluciones de tarifario bancario, 2025).

•          Espiral Inflacionaria y Devaluación: Sin divisas líquidas suficientes entrando al Banco Central — puesto que los dólares petroleros se quedan retenidos pagando deudas en el exterior o cubriendo costos privados—, el tipo de cambio oficial escala sin freno (BCV, Reporte de Reservas Internacionales y Tipo de Cambio, 2025). El aumento del dólar arrastra los precios de la cesta básica y destruye la moneda nacional, disparando las tarifas de los servicios públicos a niveles impagables. 

El colapso social: Ruina de los servicios y saqueo del trabajo

          El correlato directo del modelo de factoría es la muerte del Estado social (INE, 2025; Informes de Vulnerabilidad Social, 2025). La asfixia presupuestaria impacta directamente en las variables de vida fundamentales:

•          Educación: Planteles sumidos en la ruina física, parálisis de presupuestos de investigación, presupuestos de planta congelados y deserción docente masiva por sueldos por debajo de la línea de pobreza (Ministerio del Poder Popular para la Educación, Memoria y Cuenta; INE, 2025).

•          Salud: Desmantelamiento del sistema de salud pública; la dotación de insumos recae directamente sobre los bolsillos del paciente mientras la red hospitalaria presenta escasez crónica (Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela, 2025).

•          Aparato Productivo Nacional: La industria y el campo venezolano languidecen sin financiamiento ni protección, reducidos ante la importación libre de insumos para el enclave extractivo (Conindustria, Encuesta de Causalidad Industrial, 2025).

•          Salarios y Contratación Colectiva: Eliminación sistemática de la discusión de contratos colectivos; sustitución del salario real por bonos sin impacto prestacional y pulverización del ingreso de la clase trabajadora (Organización Internacional del Trabajo [OIT], Informe sobre Venezuela, 2024; Mención Art. 91 Constitucional).

 Por una verdadera segunda independencia

           Lo que la narrativa oficial disfraza de «alianza estratégica para la paz» no es más que la revolución de los vasallos: la rendición de la soberanía económica, militar y política para garantizar la supervivencia de un grupo de poder en el gobierno.

          El país no enfrenta un dilema entre aislamiento o apertura, sino entre la defensa absoluta de la soberanía nacional o la conversión definitiva de Venezuela en un protectorado sin derechos ni moneda. Desenmascarar esta entrega neocolonial es el primer paso indispensable para articular la lucha por una segunda independencia: una que conquiste el valor del trabajo y la mejora de las condiciones de reproducción de la clase obrera y de los trabajadores en general, recupere la renta nacional para la salud, la educación y el desarrollo industrial, y devuelva la conducción de los destinos de la patria a sus verdaderos dueños: el pueblo venezolano.

          Ya antes redactamos un articulo sobre como la Factoría consolida la perdida de soberanía nacional si quieres leerlo puedes encontrarlo aquí: La Factoría Consolida la perdida de Soberanía


Referencias Bibliográficas

Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. (2006). Ley Orgánica de Hidrocarburos. Gaceta Oficial N° 38.443. Caracas, Venezuela. Disponible en: Asamblea Nacional - Ley Orgánica de Hidrocarburos

Banco Central de Venezuela [BCV]. (2025). Informe de Reservas Internacionales, Liquidez Monetaria e Indicadores de Precios. Caracas: BCV. Disponible en: BCV - Indicadores Económicos

Cámara de Comercio Internacional [CCI]. (2022). Laudos de Arbitraje Comercial sobre Contratos de Servicios Petroleros en Venezuela. París: ICC. Disponible en: ICC Arbitration Cases

Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones [CIADI]. (2023). Caso ConocoPhillips v. República Bolivariana de Venezuela (ARB/07/30) y Caso Mobil Corporation v. República Bolivariana de Venezuela (ARB/07/27). Washington, D.C.: CIADI. Disponible en: ICSID Cases Database

Confederación Venezolana de Industriales [Conindustria]. (2025). Encuesta de Cuentas y Causalidad Industrial.

Caracas. Disponible en: Conindustria - Encuesta Industrial

Instituto Nacional de Estadística [INE]. (2025). Encuesta de Hogares por Muestreo: Indicadores de Empleo, Salarios y Servicios Públicos. Caracas: INE. Disponible en: INE - Portal Oficial

Organización de Países Exportadores de Petróleo [OPEP]. (2025). Monthly Oil Market Report: Cost Structures and Field Development in Orinoco Belt. Viena: OPEP. Disponible en: OPEC Reports

Organización Internacional del Trabajo [OIT]. (2024). Informe de la Comisión de Encuesta sobre el cumplimiento de convenios laborales en Venezuela. Ginebra: OIT. Disponible en: ILO - Informe Venezuela

Tribunal Supremo de Justicia [TSJ]. (2020). Sentencias de la Sala Constitucional y Político-Administrativa sobre el Régimen Tributario y Regalías de Empresas Mixtas. Caracas: TSJ. Disponible en: TSJ - Portal de Jurisprudencia

Investigación y redacción: Yesenia C. Heredia

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